miércoles, 4 de mayo de 2011

Ciudad Frito

Ciudad Frito? No, Yogyakarta!! Waaah

Ya sé que parece que estoy poniendo todo lo peor de la ciudad, pero vieron como es que uno lo primero que ve es lo malo, y después cuando se acostumbra disfruta de lo bueno.

Una de las cosas que mi hígado me va a recordar toda mi vida, es mi estadía en Yogya. Los primeros días, me sorprendió que en todos los locales donde iba a comer, siempre estaba el mismo plato: Pollo frito con arroz. No importa si ibas a Pizza Hut, Wendys, Mac Dondals, etc, siempre estaba el Nasi con Ayam Goreng.

Y el Goreng es una palabra que van a ver en todos lados en Yogya, que significa frito. Arroz frito, Pollo frito, carne frita, pan frito, todo es freído por esta gente. Y no fue mucha sorpresa encontrar, cuando estaba buscando casa para mudarme, que ninguna de ella viene con una cocina como conocemos en Argentina, sino que la mayoría solo tiene una hornallas estilo picnic conectadas a una garrafa, y si queres un horno tenes que comprarte uno aparte y te sale cerca de 800 pesos.

Una variedad un poco más saludable que pueden elegir (a veces) es comer carne o pollo “bakar” que significa a la parrilla básicamente. El problema es que es bastante más caro y tarda.

Lo termino acá, después otro día me explayo mas sobre la cultura culinaria de Indonesia, su amor profundo por el arroz, y su odio contra los vegetales. Ah y el picante.

Las veredas de Yogyakarta


Ya empezamos mal con el título, debería llamarse las no-veredas de Yogyakarta.

Yogya es una ciudad donde el peatón, el transeúnte, no existe casi. El 50% de la gente que veo cruzando la calle o caminando es extranjera, y el resto probablemente sean vagos homeless que andan por ahí (btw, hoy vi un tipo en pelotas caminando por la avenida, un capo).

Para empezar, Yogya es una ciudad donde el gobierno no se gasto en poner muchos semáforos. Suerte si hay un semáforo cada 1-2 kilómetros, lo cual vuelve el hecho de cruzar la calle un terror absoluto, ya que el torrente de motos y coches solo se detiene si circula poca gente. Me ha tocado de esperar 5 minutos para poder cruzar la calle ya que no paraban de pasar motos y autos. Otro gran problema también, es si queres cruzar justo en una esquina, ya que todas, absolutamente todas las calles de Yogya son doble mano, y si a eso le sumas motos de mierda que hacen maniobras bizarras, es una invitación al terror.

No solo esto acecha al transeúnte, sino que hay calles donde directamente no hay vereda. Es una casa, con su pequeño jardincito semi destruido por el desuso y la cantidad de vehículos que le pasan por encima, y luego la calle directamente. Caminar por ahí es arriesgarse a caminar por la calle y rezar que no te pase una moto por encima. Otras “veredas” tienen pozos que dan al desagüe donde tranquilamente podes poner un pie y perder la pierna hasta llegar a que la caída sea detenida por tu entrepierna. Nunca me paso por suerte.


La más común igual es la vereda totalmente ocupada por un puesto de comida. Los tipos ponen su carpita, su cocina, sus mesitas y sillas y te ocupan toda la vereda entera sin importarles un culo. Igual eso no está mal visto acá, ya que por ejemplo las paradas de autobús también ocupan toda la vereda, ya que son como mini casitas donde para entrar tenes que pagar, y te quedas ahí dentro hasta que pasa el colectivo. Si queres seguir caminando y no usar el servicio, tenes que pasar por la calle.

Todo este terror suburbano, es completamente ignorado por el Indones común, ya que el 95% de la gente aca tiene moto, y son totalmente incapaces de caminar una cuadra. Si les decís de ir a comer al Nasi Padang de la esquina, se van al garaje, sacan la moto y van media cuadrita en su motito.

Así que si piensan venir a Yogya, vengan sabiendo andar en moto o bicicleta, y se alquilan una por un par de días, sino van a estar en el horno.

martes, 12 de abril de 2011

El viaje

Bueno, al final me consegui unos minutos al pedo para escribir. Va sin fotos porque no tengo camara y sin acentos porque el teclado no es muy amistoso con estos.

Sali del Aeropuerto onda 23.30 en un 747 en econommy class. El viaje en si fue sin sobresaltos excepto por unas turbulencias por la zona de Africa.
En economy teniamos todos una pantallita en la parte de atras de la cabezera del de adelante, donde tenias a tu disposicion varias series y peliculas para ver, y ademas el control funcionaba estilo pad del super nintendo y tenias juegos.
Como soy medio cagon con los viajes en avion me tome un calmante muy leve que me dio mi medica antes de salir por lo cual estuve el 75% del viaje durmiendo o en un estado de somnoliencia absoluta.

La primera parada fue en Cape Town, Sudafrica, que duro 40 minutos mas o menos y no pudimos salir del aeropuerto. No compre nada porque estaba todo caro y nada me llamaba la atencion.
El acento del ingles de los sudafricanos esta muy bueno y es super entendible. Todos negros por supuesto.

Debo aclarar que en el viaje te alimentan como si fuera V invasion extraterrestre. Cada 4 horas te daban de comer bastante abundante, y te despertaban incluso para comer. Los desayunos y meriendas eran graciosos porque tenian juguito, medialuna, tostada, etc y ademas un plato principal tipo arroz con pollo o ravioles.

El viaje siguio sin sobresaltos hasta llegar a las 18 horas de vuelo y aterrizar en Kuala Lumpur, Malasya.
Por lejos el mejor aeropuerto que vi en mi vida (Y ESO QUE VI COMO 4), y el unico donde tenian Wi Fi gratis. Me compre un frapuccino en starbucks por 20 peso y espere unas 2 horitas poniendome en contacto via msn y mail.

De ahi viaje a Jakarta, un viajecito cortito y sin incidentes. El problema que venia pensando en el avion era como carajo hacer la combinacion para ir a Yogya porque no sabia nada. Un indones del aeropuerto me ayudo con las valijas y me llevo rapidamente a hacer todos los tramites para mi proximo vuelo, incluyendo el pago del tax y extra equipaje. Al final me puso la manito y dijo "20 dola", jo jo. Obviamente no le di 20 sino que lo mas chiquto que tenia que eran 5 dolares. Una fortuna igual, pero se lo merece porque me ayudo a hacer algo que me puso nervioso durante el viaje y ademas pase sin problemas por la aduana a pesar de llevar muchisimo equipaje electronico.

De JAK a YOG no paso nada, excepto que el aeropuerto era una mierda, y la mina que me chequeo el boleto tenia bigotes estilo cantinflas.

Al bajar en YOG agarre mi equipaje que llego perfecto y me encontre con un amigo del laburo que me esperaba.

Good times